Cómo los hoteles pierden dinero al regalar la carga de vehículos eléctricos
La movilidad eléctrica está creciendo rápidamente y cada vez más viajeros buscan hoteles que cuenten con cargadores para vehículos eléctricos.
Para muchos establecimientos, ofrecer este servicio representa una ventaja competitiva. Sin embargo, cuando la carga se proporciona gratuitamente y sin una plataforma de control, el hotel puede estar absorbiendo costos importantes sin siquiera darse cuenta.
Lo que comenzó como una amenidad para los huéspedes puede convertirse en una fuga constante de energía y dinero.
Regalar la carga también tiene un costo
Cada vehículo eléctrico que se conecta consume energía que posteriormente aparece en el recibo eléctrico del hotel.
Dependiendo de la capacidad de la batería, el tiempo de conexión y el tipo de vehículo, una sola sesión puede representar un consumo considerable. Si varios huéspedes utilizan el cargador durante el mes, el costo acumulado puede convertirse en una cantidad relevante.
El problema no es ofrecer carga a los huéspedes. El problema es hacerlo sin medición, sin control y sin un modelo de recuperación del costo de la energía.
¿Cuánto puede perder un hotel por cada carga?
El consumo de un vehículo eléctrico varía dependiendo de su batería y del nivel de carga con el que llegue al hotel.
Una sesión puede consumir desde unos cuantos kilowatt-hora hasta decenas de kilowatt-hora. Esto significa que, dependiendo del vehículo y de la tarifa eléctrica del establecimiento, el hotel puede terminar absorbiendo cientos de pesos por cada carga completa.
Cuando el cargador es utilizado frecuentemente, la suma mensual puede ser significativa.
Además del consumo eléctrico, el hotel también debe considerar:
- El costo de adquisición del cargador.
- La instalación eléctrica.
- El mantenimiento del equipo.
- La conexión a internet.
- La atención a los usuarios.
- Las reparaciones en caso de falla.
- La administración del acceso al cargador.
Sin un sistema de cobro, todos estos costos son absorbidos por el establecimiento.
Falta de control sobre quién utiliza el cargador
Otro problema común es que los cargadores gratuitos pueden ser utilizados por personas que no son huéspedes.
Cuando el equipo se encuentra en un estacionamiento abierto o con acceso público, cualquier conductor puede conectarse durante varias horas y consumir energía pagada por el hotel.
Sin una plataforma de operación, el establecimiento no puede saber con precisión:
- Quién utilizó el cargador.
- Cuánta energía consumió.
- Cuánto tiempo permaneció conectado.
- Cuánto costó cada sesión.
- Si realmente era huésped o visitante.
- Cuántas cargas se realizaron durante el mes.
Esto dificulta controlar el servicio y conocer el costo real de la amenidad.
Un cargador sin operador puede convertirse en un problema
Instalar un cargador es solo una parte del servicio.
Cuando un usuario tiene dificultades para iniciar una sesión, conectar su vehículo o liberar el conector, normalmente acude directamente al personal del hotel.
Esto puede generar una carga operativa adicional para recepción, seguridad o mantenimiento, quienes muchas veces no cuentan con la capacitación necesaria para resolver problemas relacionados con vehículos eléctricos.
También pueden presentarse situaciones como:
- Cargadores fuera de línea.
- Problemas de conectividad.
- Interruptores eléctricos disparados.
- Vehículos que no inician la carga.
- Usuarios que ocupan el espacio durante demasiado tiempo.
- Daños en cables o conectores.
- Sesiones que no terminan correctamente.
Cuando existe un operador especializado, estos problemas pueden atenderse de manera remota sin involucrar constantemente al personal del hotel.
La carga eléctrica puede convertirse en una fuente de ingresos
Los hoteles no necesitan dejar de ofrecer esta amenidad. La solución es operar el servicio de manera profesional.
Mediante una plataforma de cobro, cada usuario paga por la energía que consume. De esta forma, el hotel puede recuperar el costo eléctrico y participar en los ingresos generados por las sesiones.
Además, el establecimiento puede mantener beneficios especiales para sus huéspedes, como:
- Tarifas preferenciales.
- Códigos de descuento.
- Horas de carga incluidas.
- Cupones promocionales.
- Carga gratuita para clientes VIP.
- Precios diferentes para huéspedes y público general.
Esto permite conservar la carga como una amenidad, pero con mayor control y sin absorber indiscriminadamente todos los costos.
¿Cómo funciona el modelo de Blexxon para hoteles?
En Blexxon instalamos y operamos cargadores para vehículos eléctricos en hoteles mediante un modelo diseñado para reducir la inversión y la carga operativa del establecimiento.
Dependiendo de las condiciones del sitio, podemos ofrecer equipos bajo un esquema de comodato y realizar una prueba inicial de hasta 90 días sin compromiso.
Blexxon se encarga de:
- Suministrar el cargador.
- Configurar la plataforma de cobro.
- Monitorear el equipo remotamente.
- Administrar las sesiones.
- Brindar soporte a los usuarios.
- Dar mantenimiento al cargador.
- Procesar y reportar las cargas realizadas.
- Coordinar la operación del servicio.
El hotel proporciona el espacio, la preparación eléctrica y la conectividad necesarias para la instalación.
Una amenidad que mejora la experiencia del huésped
Contar con cargadores para vehículos eléctricos también ayuda al hotel a diferenciarse.
Un conductor de vehículo eléctrico suele preferir hospedarse en un lugar donde pueda cargar durante la noche, especialmente cuando realiza viajes por carretera o visita una ciudad en la que no conoce la infraestructura disponible.
Para el huésped, poder cargar su automóvil mientras duerme representa comodidad y tranquilidad.
Para el hotel, representa:
- Mayor valor percibido.
- Una amenidad moderna.
- Atracción de nuevos huéspedes.
- Mayor permanencia en las instalaciones.
- Diferenciación frente a otros hoteles.
- Posibilidad de generar ingresos adicionales.
Antes de instalar, es necesario evaluar el sitio
No todos los hoteles tienen las mismas necesidades.
Antes de definir el tipo de cargador, es importante revisar:
- La capacidad eléctrica disponible.
- El número de habitaciones.
- La ocupación promedio.
- El flujo de vehículos.
- El tipo de huésped.
- La ubicación del estacionamiento.
- La conectividad disponible.
- La distancia entre el tablero y los cajones.
- La posibilidad de ofrecer carga al público.
En algunos hoteles, un cargador de corriente alterna puede ser suficiente para cargar durante la noche.
En otros, especialmente aquellos ubicados cerca de carreteras, aeropuertos, centros comerciales o corredores urbanos, puede existir la oportunidad de instalar carga rápida.
Dejar de regalar energía no significa reducir el servicio
Cobrar por la carga eléctrica no elimina la amenidad.
Al contrario, permite ofrecerla de manera sostenible, controlada y profesional.
El hotel puede decidir si quiere subsidiar una parte del consumo, ofrecer beneficios a sus huéspedes o cobrar únicamente a usuarios externos.
La tecnología permite adaptar el modelo comercial a las necesidades de cada establecimiento.
Convierte la carga eléctrica en una oportunidad para tu hotel
Si tu hotel actualmente cuenta con cargadores gratuitos, posiblemente ya esté absorbiendo costos de energía, operación y mantenimiento sin contar con información suficiente sobre su utilización.
Blexxon puede evaluar la instalación existente, sustituir equipos que no cuentan con plataforma de cobro o desarrollar una nueva estación de carga.
Nuestro equipo se encarga de la operación, el monitoreo y la atención a los usuarios para que el personal del hotel no tenga que administrar el servicio.
Solicita una evaluación para tu hotel y descubre cómo convertir la carga de vehículos eléctricos en una amenidad rentable.
Convierte la carga eléctrica en una nueva fuente de ingresos
¿Tu hotel ya cuenta con cargadores y actualmente absorbe el costo de la energía?
Con Blexxon puedes controlar cada sesión, cobrar por el consumo, mantener beneficios especiales para tus huéspedes y contar con operación y soporte especializado.